El deseo

 

Paul Klee 



Ir tras el deseo es algo monstruoso


El deseo arremete contrario al lenguaje

Lo que este último ensombrece con elegancia en el signo 

Aquél, descubre y consume al sol quemante del ansia


Tiene cola de látigo, es un pez escurridizo,

Lacerante y enérgico, nadando en círculos


El deseo es infinito y autoengendrado 

pero su limitación de súbito aparece 

La configuración violenta de 

Su propia extinción 

Una suerte de Midas al revés:

Todo lo que tiene, pierde 

Valor


Y el deseo 

Desaparece 

.

.









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